El mayor ejemplo de filantropía en la historia de la Humanidad: La Real Expedición de la Vacuna, Balmis, Zendal y Salvany

Francisco Javier Balmis (1753–1819) fue un médico y cirujano español, pionero de la salud pública, recordado por dirigir la Real Expedición Filantrópica de la Vacuna, una de las mayores gestas sanitarias de la historia de la humanidad.
Balmis fue un médico militar que vivía en la Nueva España, conocía de primera mano los efectos devastadores de la misma y desarrolló un interés especial en la vacunación contra la ella, una enfermedad mortal que causaba estragos en Europa y en los todos territorios de la Monarquia Hispánica. Tras conocer el método de vacunación desarrollado por Edward Jenner, Balmis convenció al rey Carlos IV de la necesidad de llevar la vacuna a todos los territorios. El Rey había sufrido la muerte de una hija a causa de la viruela y aceptó que se hiciera y se financiara con fondos públicos. Hasta un rey tan pusilánime como Carlos IV, acertó a hacer algo útil, no solo para sus gobernados, si no también para la humanidad.
La expedición partió de La Coruña en 1803 con un objetivo humanitario sin precedentes: difundir la vacuna de la viruela por todo la Monarquea Hispánica. Dado que no existían medios para conservar la vacuna, a Balmis se le ocurrió transportar el virus vacunal de brazo en brazo mediante un grupo de niños. Con estos niños huérfanos iba la enfermera Isabel Zendal que llevaba a su propio hijo entre los niños, y que iban siendo vacunados sucesivamente para mantener activa la vacuna durante el viaje.
La expedición llegó a Cartagena y de allí se dividió en dos, una con el propio Balmis e Isabel Zendal, a México y Centroamérica y otra, al frente de la cual iba el Dr Salvany, a Sudamérica. Desde la Nueva España, continuaron hasta Filipinas y China, para lo cual necesitaron de nuevos niños, también huerfanos.
En definitiva, fueron vacunando a miles de personas directamente. Y a través de las juntas locales de vacunación que se fueron creando para asegurar la continuidad del método, fueron cientos de miles cuando no millones de seres humanos que se salvaron de la terrible enfermedad.
Balmis regresó a España en 1806. Aunque su labor no siempre fue reconocida en vida, hoy se le considera un precursor de las campañas internacionales de vacunación y un referente de la medicina preventiva. Falleció en Madrid en 1819. Sin embargo, ninguno de los demás protagonistas de la hazaña: Isabel Zendal los 22 niños y el Sr Salvany regresaron a la España Peninsular.
La Expedición de la Vacuna fue la primera campaña sanitaria global organizada por un Estado, salvó innumerables vidas y sentó las bases de la salud pública moderna. Balmis es recordado no solo como médico, sino como símbolo del humanitarismo científico.
De esta historia si existe una pelicula que mostró TVE (obviamente con muy poco exito) y cuyo trailer se puede ver aqui: https://rmvplay.tv/series/22-angeles/
Como dicen en la película, la enfermedad viajo a los nuevos terriorios en nuestros barcos, y en nuestros barcos viajará la vacuna.
El propio Edward Jenner, desarrollador de aquel proceso de vacunación dijo : «No puedo imaginar que los anales de la historia nos proporcionen un ejemplo de filantropía tan noble y tan amplio como este».