Isabel Barreto: la primera almirante de la historia
Cuadro de autor anónimo de Isabel Barreto. Pertenece a una colección privada y es posterior a la eopoca de la protagonista (S. XVI)
Si los americanos tuvieran héroes como Isabel Barreto, sus películas de aventuras por océanos desconocidos, islas tropicales, motines, …. no necesitarian de inventarlos: Isabel sería la protagonista. Porque ella, siendo mujer en el S. XVI, terminó al mando de una expedición de exploración y descubrimientos en el Pacífico.
El sueño de encontrar las islas del Pacífico
A finales del siglo XVI, el navegante español Álvaro de Mendaña estaba convencido de que en el Pacífico Sur existían grandes tierras ricas en oro y recursos. Ya había descubierto para la Monarquía Hispánica las Islas Salomón en 1568 y soñaba con colonizarlas.
En 1595 partió del Perú con una flota de cuatro barcos y unas 400 personas. Entre ellas viajaban su esposa, Isabel Barreto, sus hermanos y numerosos colonos. El objetivo no era solo explorar: querían fundar un asentamiento permanente para la Corona española.
La expedición zarpó del puerto del Callao, cerca de Lima, hacia un océano inmenso del que todavía se conocía muy poco.
El descubrimiento de las Marquesas
Tras semanas de navegación, los expedicionarios avistaron un archipiélago desconocido para los europeos. Eran las Islas Marquesas.
Los españoles quedaron impresionados por la belleza de aquellas tierras: montañas cubiertas de vegetación, playas y poblaciones indígenas numerosas. Sin embargo, los contactos con loa isleños fueron difíciles. Los malentendidos culturales desembocaron en enfrentamientos violentos y la expedición continuó su viaje sin establecerse allí.
La tragedia en las islas Santa Cruz
Después de meses de navegación llegaron a las islas Santa Cruz, al este de las Salomón. Allí intentaron fundar el asentamiento llamado Santa Cruz de la Isla de Graciosa. También fue un desastre por el calor extremo, las enfermedades tropicales, la escasez de alimentos y hostilidad de parte de los indigenas. La malaria y otras enfermedades comenzaron a diezmar a la expedición y fue entonces ocurrió la desgracia más grave: Álvaro de Mendaña enfermó y murió en octubre de 1595.
Isabel Barreto toma el poder
La muerte de Mendaña dejó a la expedición al borde del colapso. Según los documentos de la expedición y los títulos otorgados por la Corona, Isabel heredó buena parte de los derechos y responsabilidades de su marido.
En una época en que las mujeres casi nunca ocupaban puestos de autoridad militar o naval, Isabel asumió una posición de mando extraordinaria. Pero muchos oficiales no veían con agrado obedecer a una mujer. Había divisiones, acusaciones y rumores de motín. Pero Isabel se mantuvo firme.
La situación era tan desesperada que decidió abandonar la colonia y buscar refugio en Manila, en las Filipinas españolas.
El viaje más difícil
Lo que siguió fue probablemente la parte más heroica de toda la historia ya que dos barcos emprendieron la travesía desde las islas Santa Cruz hasta Filipinas. Durante la navegación murieron numerosos tripulantes, el hambre se extendió, el agua escaseó y para colmo el escorbuto debilitó a la gente. La disciplina estuvo a punto de romperse varias veces. Las crónicas describen un ambiente terrible, con hombres agotados y enfermos, aunque la expedición logró continuar.
Finalmente, después de meses de sufrimiento, los supervivientes alcanzaron Manila en febrero de 1596, aunque solo una parte de la tripulación había sobrevivido.
La leyenda de Isabel
Las opiniones sobre Isabel Barreto han sido contradictorias. Algunos cronistas la presentaron como una mujer dura, orgullosa e inflexible. Otros, en cambio, la admiraron por haber mantenido unida una expedición que prácticamente estaba condenada al fracaso.
Hay que tener presente que muchas de las críticas procedían de hombres de una época en la que resultaba difícil aceptar a una mujer ejerciendoautoridad sobre marinos y soldados. Pero lo que nadie discute es que sobrevivió a una de las expediciones más difíciles del Imperio español y que ejerció un liderazgo excepcional en circunstancias extremas.
Sus últimos años
En Manila contrajo matrimonio con Fernando de Castro, un militar portugués.
Más tarde regresó a América y pasó sus últimos años entre los territorios españoles del Pacífico y murió en 1612.
Hoy, más de cuatro siglos después, Isabel Barreto sigue siendo recordada como una de las grandes figuras de la exploración española y, para muchos historiadores, la primera mujer almirante de la historia.